Hay quienes buscan descanso y aquí lo puede lograr, no hay duda, descanso y tranquilidad. Otros, quizá más activos, buscan practicar deporte al aire libre, y, sinceramente, están en el lugar adecuado. En Braojos contamos con un tejido de itinerarios que engloban la Red de caminos de Carpetania, ofreciéndonos, dentro del propio municipio, rutas de lo más variadas, tanto en recorridos, como en grados de dificultad. Caminos, trochas, y senderos, para todo tipo de senderista, para el más avezado y acostumbrado a las grandes rutas, para el excursionista ocasional, algo menos exigente en el esfuerzo, para el que, simplemente, desea caminar en la naturaleza sin ruidos, sin estridencias. También, cómo no, para aquel que prefiere recorrer cada uno de estos caminos, trochas y senderos a lomos de su inseparable bicicleta.

Quizá, por otro lado, alguno de ustedes no se sienta atraído lo suficientemente por las actividades deportivas que se pueden emprender en el entorno, en el campo, en la naturaleza, o el simple caminar no les resulte especialmente atractivo. Si es así, también tenemos en el pueblo instalaciones deportivas que quizá le puedan interesar, como unas pistas de padel recién estrenadas o un frontón cubierto con canasta de baloncesto y porterías de futbol siete.

Pero, ciertamente, no todo es campo, no todo es deporte, ni esfuerzo, y Braojos, en ese sentido ofrece también cultura, y nos atreveríamos a decir que con mayúsculas. Su impresionante iglesia de San Vicente Mártir nos brinda, obviando sus oficios religiosos, que también los tenemos durante toda la semana, un gran mosaico artístico. Una edificación que elevándose sobre una planta renacentista y aprovechando su antigua espadaña románica transformada en torre tardo-gótica, nos presenta en su interior unas paredes revestidas de retablos barrocos que rememoran toda la evolución del arte barroco. Desde el más antiguo de todos los retablos que alberga, el de la Asunción de la Virgen María, y que contiene cuatro lienzos firmados por Vicente Carducho y tallas de Gregorio Fernández, de principios del siglo XVII, hasta el más moderno, ya del siglo XIX, representando en un solo lienzo la talla del Cristo de Burgos y de autor anónimo.

Pero si lo que busca es otra cosa o, simplemente, quiere complementar alguna de las propuestas anteriores, tenemos en Braojos una gastronomía diferente, cercana e innovadora, pero con ese poso tradicional que le da rotundidad a un plato. El restaurante Anade Malgache nos ofrece, en la misma plaza del pueblo, una variada y exquisita carta de elaborados platos goumert con productos de la tierra. También puede colmar su apetito, naturalmente, en los bares de la localidad. Tanto en la Casa de la Cultura como en el único Mesón de Braojos, podrá encontrar platos tan típicos como la patata seca.